El mercado de créditos hipotecarios atraviesa un escenario muy diferente al que mostró durante 2025. Luego de un año de fuerte crecimiento impulsado por el regreso de los préstamos UVA, el primer semestre de 2026 evidenció una marcada desaceleración de las operaciones inmobiliarias.

Aunque el interés por comprar una vivienda continúa siendo elevado, operadores del sector aseguran que el principal obstáculo ya no es la demanda, sino las crecientes exigencias de los bancos para aprobar los créditos.

Los bancos endurecieron las condiciones para otorgar créditos

Para Oscar Puebla, director de Puebla Inmobiliaria, la dificultad radica en los criterios que aplican las entidades financieras al momento de evaluar a los solicitantes.

"Hay mucha gente que inicia el trámite pero no reúne las condiciones para obtener la calificación necesaria. En otros casos, el monto aprobado resulta insuficiente para comprar la propiedad que necesitan", explicó.

El empresario sostuvo que los bancos deberían darle mayor importancia al inmueble que será hipotecado como garantía del préstamo y no centrar toda la evaluación únicamente en la capacidad crediticia del solicitante.

"Si una persona hipoteca una vivienda que vale 120.000 dólares, esa propiedad constituye una garantía importante. La evaluación crediticia es necesaria, pero no debería ser el único criterio", señaló.

La demanda sigue firme, pero muchas ventas no se concretan

Desde el sector inmobiliario destacan que el interés por comprar propiedades, especialmente las de menor valor, continúa siendo alto.

Según Puebla, los inmuebles publicados dentro de determinados rangos de precio encuentran compradores rápidamente, lo que demuestra que existe una demanda sostenida. Sin embargo, muchas de esas operaciones terminan frustrándose porque los compradores no consiguen el financiamiento suficiente.

Esta situación genera un cuello de botella que afecta tanto a quienes buscan su primera vivienda como a los vendedores que esperan concretar las operaciones.

Cambió el perfil de quienes compran viviendas

Otra de las transformaciones que observa el mercado es el cambio en el perfil del comprador.

A diferencia de años anteriores, cuando predominaban los inversores que buscaban proteger sus ahorros adquiriendo propiedades, actualmente la mayoría de quienes solicitan créditos son familias que necesitan una vivienda para uso propio.

Al mismo tiempo, comenzaron a aparecer alternativas privadas de financiamiento que intentan complementar la oferta bancaria, aunque todavía presentan costos elevados y no logran reemplazar el volumen de créditos que otorgaban las entidades financieras.

El freno del crédito ya impacta en el mercado inmobiliario

La desaceleración del financiamiento comenzó a reflejarse también en la evolución de los precios de las propiedades.

Durante junio, el valor del metro cuadrado en la Ciudad de Buenos Aires aumentó apenas un 0,2%, acumulando una suba del 0,7% en el primer semestre de 2026, muy por debajo del 4,4% registrado en el mismo período del año anterior.

Las escrituras con hipoteca también mostraron un fuerte retroceso. De acuerdo con datos del Colegio de Escribanos porteño, en mayo las compraventas financiadas descendieron 54,8% interanual y hoy representan apenas el 11% del total de las operaciones, cuando un año atrás superaban el 22%.

Cuáles son los principales obstáculos para acceder a un crédito hipotecario

Especialistas coinciden en que los principales factores que hoy limitan el acceso a la vivienda son:

Requisitos más estrictos para obtener la aprobación bancaria.

Montos de crédito insuficientes frente al valor de las propiedades.

Menor oferta de préstamos hipotecarios por parte de las entidades financieras.

Costos elevados de las alternativas privadas de financiamiento.

Si bien las tasas de los créditos UVA comenzaron a mostrar una tendencia descendente en los últimos meses, el mercado inmobiliario considera que la recuperación dependerá, principalmente, de una mayor disponibilidad de préstamos y de una flexibilización de las condiciones de acceso.